miércoles, 23 de abril de 2008
Emigrantes e inmigrantes
Breogán Gómez-Giráldez Pérez
Me fui al Centro Comercia de A Laxe. Quería ver como era. Un cajón. Una barrera visual que nos aparta del mar. Cuando salí, ví en la acera de enfrente a algunas personas que guardaban para entrar en las oficinas de enfrente. Creo que pertenecen a la Subdelegación del gobierno. Eran personas de distintas razas y colores. De repente me acordé de lo que en ocasiones comentaba mi padre sobre la “Emigración nos anos da fame”. Gallegos que habían decidido dejar el terruño, la leira, y el rocío de las verdes campiñas, para emigrar a tierras lejanas, en busca de un mejor yantar para sus familias. Y de madrugada, decían adiós a todo y embarcaban en grandes barcos que surcando los mares los llevaban a la tierra prometida. Y con el tiempo, llegaron a formar en la lejanía, sus familias. Atrás se quedaban sus raíces. La añoranza y la morriña, siempre estaban presentes. Ahora, pasa otro tanto pero con los que vienen de otros países, a vivir a España. Es la emigración de unos, y la inmigración de otros. Todos tienen derecho a buscar su vida, en el mejor lugar. Se trata de llevar la hogaza de pan a la mesa. Bien es cierto, que estando rodeado de gentes de diversas nacionalidades, muchas de las veces te haces la pregunta ¿realmente vivo en España?. Pues sí, pero no solo rodeado de españoles. El ambiente es cosmopolita. Y quisiera puntualizar algo. Por supuesto, hay gente de todo tipo entre los que deciden venir a quedarse en nuestro bendito país. Pero particularmente, siempre me he encontrado con personas muy educadas y amables.
Todo hay que decirlo.
miércoles, 14 de noviembre de 2007
El Jamón, el cocido, la caza… y ahora la parrillada de verduras, hacen que la gastronomía de A Cañiza viva su mejor momento.
En A Cañiza acabo de vivir una gran experiencia gastronómica, aunque en esta villa el buen comer y beber es una fiesta permanente. La coincidencia del encuentro con unos amigos, en la Casa del Jamón, nos llevó a degustar una parrillada de verduras: setas, champiñones, espárragos…, nunca había probado tal manjar, que hizo las delicias de mi paladar. Creo que estas innovaciones culinarias ponen aún más de actualidad la amplia y variada oferta de esta localidad.
Una de la visitas, obligatoria, a la Cañiza, y de características singulares es la muestra "Feira-Festa do Xamón", en la que, en el mes de Agosto de cada año, participan miles personas. Reúne, en el mismo marco, los productos porcinos de mayor calidad. Después una buena comida en cualquiera de sus muchos restaurantes: O Pozo, Xatomé, Casa do Xamón…. Como dice, un poco exageradamente, mi amigo Paco “en A Cañiza están los nombres más afamados de la gastronomía mundial”.
El jamón, preparado de las más variadas formas; el bacalao con cigalas y vieiras, el…, representan una interesante oferta para el fin de semana, cuando puede disponerse de más tiempo para saborear la gastronómica cañiciense. Puede establecerse un recorrido por la cocina de A Cañiza a través de las diferentes “casas”, cada una con sus propios platos y productos típicos, en su mayoría caseros.
La montaña que define esta tierra es también el origen de su variada oferta de productos que varía a lo largo de las distintas estaciones, el jamón siempre. En invierno, el rey es el cocido abundante, que da prestigio a la buena mesa del Paradanta.
A Cañiza abarca cerca de 110 kilómetros cuadrados de espacios naturales privilegiados, salpicados de montañas y valles. Un auténtico paraíso. Parada obligada para visitar la Casa- Museo Diego de Giráldez o para degustar sus ricos manjares.
Para terminar, el recorrido por A Cañiza, falta una visita, que yo creo debería ser obligada, a las que en tiempos -hoy totalmente abandonadas- fueron dos importantes “cidades” castrexas, separadas por el “Rego de Senade”. Me refiero a la “Cidade” y a la “Cerquiña". Tampoco puede faltar una visita a los valles de Valeixe y Parada, escasamente poblada y con una belleza paisajística notable, o al Rio Deba que era el río truchero, y de anguilas, por excelencia, hasta que los vertidos y la minicentral eléctrica lo degradaron. La cocina del valle, del campo, de Parada, como no podía ser de otra forma, incluía productos del campo, del corral, trucha, anguilas y caza. En el valle de Parada podemos destacar la romería de Peña de Francia, con sus comidas campestres. También es de resaltar que se recogen buenas setas y se preparan recios asados de cordero. Manolo Meiriño, mi buen amigo, presume de tener un excelente coto de caza y buena mano para los guisos de cordero, cabrito, corzo y jabalí. Doy fe de que el pollo de casa y los postres caseros los “prepara” de maravilla.
domingo, 8 de julio de 2007
Los recuerdos: La Plaza Mayor, El Jamón, La Sociedad, Las verbenas...
El carnet del casino o Sociedad, se solicitaba para todos, sobre todo para las mocitas, y a la niña se la hacía socia. ¡ Como está mandado! Allá se iban con sus collares de “perlas” y sus vestiditos de organdí, blanco e inmaculado. Recién salidas del horno de la “peluquera” y con el peinado impecable. Se reunían allí, en las noches de verbena, con la flor y nata de la buena sociedad cañiciense y los mozos de Ribadavia. Me contaba mi madre que: Las amigas se sentaban alrededor de una mesa, con sus respectivos refrescos, mirando soñadoramente hacia la barra, donde estaban los galanes, mirando para abajo, y con gesto altanero. De vez en cuando, alguna que otra se "estrenaba", y era como si le hubiese tocado el boleto de la lotería. Otras, sentadas en aquélla mesa, y con todo el aburrimiento encima. Mientras ella se trasladaba, con la imaginación, a su grupito de rocas en la Robleda del Sr. Evaristo, su padre. Y al mismo tiempo, pensaba que mejor se hubiese quedado leyendo ese libro pendiente de lectura, que estaba esperando a ser abierto, para que le contase una historia.
A medianoche, con cara de cansada y con el maquillaje derretido como la mantequilla, retornaba a su casa, con sus queridos padres. ¡Bueno! Era cuestión de esperar a la próxima verbena, a ver si con un poco de suerte, aparecía en sus vidas, un príncipe azul, rosa, o verde.... Eso sí, si era posible con la cartera abultada –era lo aconsejado por los padre en aquellos tiempos de hambre y miseria de la guerra y posguerra-, pues de eso se trataba, de hacer "una buena boda".
Me contaban que: “A las niñas que frecuentábamos el casino, se nos llamaba "niñas bien". Yo no me consideraba como tal, pero ya se sabe que un "carnet" de esos, en un pueblo, te da mucho poder”.
El fondo de armario, de algunas, se renovaba con frecuencia, y no se podía decir que no hacían y lucían los mejores modelitos. Al final terminaban todas costureras.
La despensa, sin embargo, estaba bastante vacía, no era el caso de mi padre que era carnicero, pero en algunas casas cuando se abría la “artesa”, invitaba a hacer un guión surrealista al ver un limón solitario en medio de la misma, y como mucho un poco más.
Sin embargo, en el comedor de cada casa, había un sitio privilegiado. Era un armario en el que se guardaban provisiones. Tenía llave. Casi nunca puesta, pues se guardaba como oro en paño. Sólo se abría cuando venía alguna visita importante o mozo interesante. Sucedía, que alguna que otra vez, se la olvidaban y se quedaba puesta. “Alguna tarde, más de una, abrí el armarito, y saque las exquisitas provisiones, que allí se guardaban bajo llave. Me comí unas lonchas muy finas de jamón serrano, y le di buena cuenta a las pastitas de té”. Recuerdo que me contó más de una vez mi madre.
Al día siguiente, la bronca fue descomunal, según cuenta, “y nunca me olvidaré de las palabras dichas por mi madre -en este caso mi abuela- : hija mía, no vuelvas a comer el jamón y las pastas de te, porque son para las "visitas".
Era paradójico que en A Cañiza, siendo la tierra del Jamón, no pudieran comerlo.
Desde entonces, aquel misterioso armario permaneció siempre cerrado, para obsequiar a las personas que se dignaban a visitarlos. Había que dejar una buena imagen, acorde con el carnet del casino...
Mientras tanto, todas seguían asistiendo a las verbenas, todas emperifolladas, y con el estómago no precisamente muy lleno. Eso tenía algo de bueno ¡Conservaban muy bien el tipo!, sin necesidad de asistir, como ahora, a gimnasios o a cirujanos plásticos.
Avatares de la vida. Al final, la mayoría no consiguieron encontrar a ese príncipe maravilloso, que iba a permitir que comiesen jamón serrano y pastas de té, en aquel entonces su mayor ilusión. Pero consiguieron dignidad, en la emigración, y un montón de recuerdos.
viernes, 22 de junio de 2007
Nelly P. Girádez: “La Ría de Vigo necesita una denominación de origen, basada en la limpieza de sus aguas, para sus incomparables productos marinos".
Giráldez dio comienzo a la conferencia con un claro: Por muy caro que resulte evitar la contaminación de la Ría de Vigo siempre será económicamente rentable.
Entre el numeroso público, se encontraban algún que otro químico, médicos, biólogos,... e incluso ingenieros que acompañaban a miembros de la Asociación Junquera del Lagares y a los ecologistas y vecinos, de distintas partes de la ciudad, que se dieron cita en el Salón de Actos de A.VV. de Coruxo.
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lunes, 21 de mayo de 2007
Emigrantes: Inmigrantes

En mi caso he vivido una dualidad, dos realidades, dos culturas que al mismo tiempo tienen importantes cosas en común: idioma, religión mayoritaria, etc..
En mi casa, mis padres son gallegos emigrados en los tiempos difíciles de la posguerra, de la dictadura, siempre me hablaron de su tierra, que por extensión es la mía, procurando que conociera las costumbres y lo que era la Galicia del tiempo de la República, las persecuciones del tiempo de la Guerra Civil y también sus vivencias en el medio rural: con sus bailes en la “Sociedad” y sus vidas en el campo, en el comercio, en la política, … . Por eso me considero gallego de nacimiento en el exilio y enamorada de Vigo desde el primer día que llegando, hace casi 30 años, por primera vez en tren desde Madrid, divise una puesta de sol tras el puente de Rande y me enamore de este precioso vaso marino que es la Ría de Vigo.
La otra realidad es mi vivencia y formación venezolana: en el colegio, en el club de atletismo, en el Centro Cultural, en el grupo de teatro, en la Universidad Santa María, con mis amigos y amigas… . Estas dos realidades me sirvieron para estar en Galicia, en Vigo que es mi casa, sin necesidad de adaptación y para comprender el fenómeno de la inmigración y de la emigración, así como de la adaptación a las nuevas realidades culturales, sociales y religiosas de todas esas personas que por necesidades varias emigran a España, un país en auge económico y con calidad de vida. También me sirve, mi experiencia, para comprender el retorno de los emigrantes y el deseo de sus descendientes por venir a la tierra de la que tanto les han hablado. Claro que la realidad, en muchas ocasiones, es diferente a la imagen que te creaste desde niño. De todas formas los principios los llevas dentro y las circunstancias que has vivido también. Por ello amas a Galicia, a Vigo, y como es mi caso, también amas a la tierra que te vio nacer, Venezuela.
viernes, 6 de abril de 2007
ANTONIO PRADO LEDESMA
ANTONIO PRADO LEDESMA
El poeta del verbo Luminoso
Nació y creció, nuestro personaje desgraciadamente desaparecido, el poeta en Moral de Calatrava (Ciudad Real), en la Mancha arborea de los historiadores, o en la Manxa - tierra seca - de los lingüistas, según se prefiera. Quizás, simplemente, junto al tabaibá por el que aún revolotea la nocturna tatagua premonitoria para posarse un instante sobre sus ásperos frutos amarillos. Y falleció en Vivero, Concello que acertadamente convoca anualmente un premio de poesía con su nombre. Compartía su domicilio de Vivero con el de Vigo en la calle Villagarcia de Arosa.
Nuestro amigo, el poeta del verbo luminoso, es seguro un lucero que brilla en el cielo. Tal era su empeño de permanecer alejado de la notoriedad que esclarecidos hombres de letras, de solvente juicio, coinciden en proclamar que su nombre, como poeta excepcional, tiene que formar parte, para brillar con luz propia, de la constelación de los escritores ilustres. Y a esto no se puede renunciar amigo mio.
Charlabamos un rato de todo: del tiempo, de política, de pequeñas cosas de la vida. Su pensamiento queda suficientemente expresado en sus poemas, pero hay uno definitivamente expresivo, el que lleva por título "Madurez":
Sólo un chozo de ramas,
y un abeto.
Y en el abeto, un nido.
Y en el nido, un lucero
Es decir: la soledad, el silencio. El silencio supone llegar a los rincones más hondos de las cosas, a lo que cada cosa tiene de eternidad. El decía que el silencio es como el océano, puro sinfín, total inmaterialidad. Se puede navegar por él - alma, nube y ola - , como los barcos que veía desde Morás, ágiles y delgados en la distancia. Y navegar es irse, pasar sobre lo efímero y caedizo, sentir el cálido beso de lo que no muere nunca, saberse en el viento como la nube o la rosa, las dos cosas más perfectas y gráciles que existen. Aunque las dos puedan morir ¿morir? No sé. Un hombre de bien a muerto, su recuerdo vive en mi y en sus versos, un gran poeta perdurará para la eternidad. Desde esta página te mando un beso al cielo.
VERSO ÚNICO (inédito)
Yo daría mi vida, toda entera
por el verso increado, el verso ungido
que cantara la flor, la nube, el nido,
la divina y eterna primavera.
Yo daría mi vida, lo que fuera
por ese verso fiel, por el latido
de un pájaro en mi frente, el desvivido
temblor de un ala fiel en mi cadera.
Daría todo, más, mis blancos lotos,
mis castillos de azúcar, los remotos
lunarios de mi pálido universo.
Daría mis alondras luminosas,
mi altiva soledad, mi azul, mis rosas.
Hasta el alma, Señor, por ese verso.
La mujer y el deporte
Nelly Pérez ha dicho que: “Si tenemos en cuenta el género, en los últimos años se han recortado las diferencias entre las personas que practican el deporte. A pesar de esta circunstancia, aún hoy el deporte, desde un punto de vista social tiene un patrón masculino. Estos patrones o esterotipos de comportamiento condicionan la imagen de la mujer en el deporte y la imagen de la propia practicante.
Tal vez el condicionamiento más importante sea el de arrastrar unos modelos de comportamiento que imperan en la filogénesis de la estructura social, hasta el punto de que se dieron casos como el de Abby Hofman, que tuvo que disfrazarse de hombre para poder participar en un torneo de Jockey. Desde el nacimiento del “sport”, estos modelos se rompen en multitud de ocasiones por mujeres, como es el caso de Charlotte Cooper , que fue la primera en obtener una medalla de oro en unos Juegos Olímpicos. Mujeres como ellas fueron pioneras en sus respectivas modalidades deportivas. La sociedad de su tiempo las identifico como modelos masculinos, considerando, además, que existían deportes vedados a las mujeres o no aptos para ellas.
La mujer comenzó a competir en la modalidad de tenis en los Juegos Olímpicos de Paris en 1990. En los Juegos de San Luis se inicio en tiro con arco y así sucesivamente. Es de referenciar que en los Juegos Olímpicos de Sydney, las mujeres compitieron prácticamente en todas las modalidades deportivas, pero no llegaron a suponer el 40% de los deportistas inscritos.
Si analizamos el número de cargos directivos ocupados por mujeres en la estructura deportiva y sobre todo Olímpica podemos decir que su presencia es mínima.
Para justificar la segregación de género en la composición se emplea, entre otros, argumentos feministas del tipo: si esta no existiese, la mujer nunca destacaría en ningún deporte. Ese silogismo es falso, dado que no es común en todos los deportes. Sirva como ejemplo el caso de la china Zhang Shan que durante los Juegos Olímpicos de Barcelona, en una competición mixta de tiro, ganó la medalla de oro y batió la marca olímpica existente. A pesar de este precedente, en el año 2000, en Sydney se estableció la segregación en la competición, separando por géneros a los deportistas.
En definitiva, vemos como la discriminación contra la mujer en el deporte es un asunto complejo y difícil de abordar pese a los esfuerzos por al igualdad. Pero el deporte femenino ha de desenvolverse igual que el masculino y la mujer debe tener iguales oportunidades en el deporte, en la política o en el mundo científico. El deporte establece beneficios básicos que consisten: en la mejora de la salud, la afición por el ejercicio y la ocupación del tiempo de ocio. Estos beneficios deben potenciarse en todos los seres humanos independientemente de su género. Además, la práctica del deporte es decisiva en la mujer, dado que favorece la fijación de valores como la tenacidad y la competencia, que tan importante son a la hora de tomar posiciones de liderazgo social”.